martes, 7 de abril de 2020

Toximundo


Óleo sobre lona
80 x 100 cm
2019

  El mundo nos condiciona desde pequeños, nos ha vuelto algo que no somos. Las construcciones sociales crean en nuestras mentes complejos con los que tenemos que lidiar todos los días. Luchas internas entre lo que somos y lo que nos gustaría ser. Mi obra representa la pureza con la que nacemos hasta que vamos creciendo rodeados de las acciones de un mundo cada vez más deteriorado. Por tal motivo, la niña ubicada en un rincón, sin escapatoria, tiene puesta una máscara antigás, rechazando el entorno infectado de cosas banales que hacen que todo a su alrededor marchite, pero con su mirada puesta en un corazón que sigue latiendo y que representa el motor del cambio, la única solución para volver a ser nosotros mismo y que a su vez está dentro de una jaula, protegiéndose también del mundo o, quizá, encerrado por éste mismo con el paso de los años.


No hay comentarios:

Publicar un comentario